sábado, 15 de junio de 2019

¿Sabías qué puedes estar cometiendo errores en el gimnasio?


Son muchas las personas que asisten a un gimnasio sin la asesoría de algún especialista o por lo menos sin antes instruirse en cómo es la manera correcta de ejercitarse.

No solo sería en cuanto a los ejercicios, también debes estar consciente de que hay errores fáciles de cometer al encontrarte en un gym. Es tan sencillo meterse en internet e instruirse de todos esos datos y consejos que ofrecen, las páginas y especialistas.

El gym no es un centro comercial

Si eres del grupo de personas que van al gimnasio a socializar con otras o ponerse al día de lo que acontece a su alrededor. Es perder el tiempo, porque estarías afectando el pulso siendo esta la clave del éxito en tu entrenamiento, lo correcto es mantenerlo por encima de los 60%. No pienses que está prohibido el descanso entre cada ejercicio, es recomendable tomarse uno segundos, respirar y cuando se sienta preparado continuar con la rutina.

Al encontrarte en la espera de una máquina, si vas a conversar con algún compañero debes asegurarte que él no este manipulando una maquina pesada, y si es así, no cometan el error de distraerse y causar un accidente. En el caso de que cuentes con alguna compañía de una persona no pierdas el tiempo conversando mientras haces repeticiones.

Otro error que se comete a diario, es no organizarte con previa anticipación. Te recomendamos que prepares tu bolso del gym y cuentes con todo lo que necesitarás. De esta manera estarás evitando detenerte por no contar con una hidratación o algo tan indispensable como una toalla.

No seas la burla

Hay personas que solo se enfrascan en solo hacer rutinas en puras máquinas de ejercicios. ya que ellas están destinadas a trabajar únicamente en un grupo muscular. Siendo esto un gran fallo. Lo mejor es hacer una combinación de ejercicios funcionales con máquinas. Distribuir entre días, las partes del cuerpo que quieres ejercitar.

No seas motivo de burla entre las personas. Asegúrate de averiguar cómo es la manera correcta de hacer uso de ciertas máquinas. Es mejor evitar y consultar con el personal del gym, para que te guíen y así no pierdes tiempo valioso.

Una muy mal combinación puede ser no saber que función cumple una máquina que musculo en específico te ayudará a ejercitarte, junto con trabajar con poca intensidad. Claro está, que esto depende de cada persona. Si mantienes un nivel demasiado bajo, esto no haría ningún estímulo suficiente para producir resultados, y si por el contrario exageras, sería muy peligroso ocasionando un sobre entrenamiento. Es por eso que debes concentrarte en encontrar el equilibrio.

Asegura tu plan

Es preferible que tengas un plan de ejercicios, ya sea porque alguna persona con experiencia te aconsejo, o porque consultaste alguna página web. Esto te será de gran ayuda para llevar un ritmo y puedas cumplir con todo lo que te propones, ayudándote a no cometer los constantes errores de los novatos.

viernes, 14 de junio de 2019

Eficacia y seguridad de la efedra y de la efedrina


El Departamento de Salud de los EE.UU. solicitó al famoso centro RAND, cuya sede se encuentra en Santa Mónica, California, que un equipo especializado en la medicina basada en la evidencia realizara una síntesis de las evidencias disponibles, en el momento actual, respecto a la pretendida eficacia y a la seguridad de la efedra y de la efedrina en la disminución del peso corporal y en el rendimiento atlético.

El resultado de este estudio ha sido publicado en la revista Journal of American Medical Association del 26 de marzo de 2003.

De los 530 artículos revisados, fueron incluidos en el análisis 52 ensayos controlados y 65 casos de efectos adversos por no usar la dosis recomendada de metoclopramida. De más de 18.000 casos publicados de efectos adversos que fueron revisados, solo 284 fueron sometidos finalmente a una revisión detallada.

La conclusión final de este amplio meta- análisis ha sido que la efedra y la efedrina promueven a corto plazo una modesta pérdida de peso en los ensayos clínicos examinados.

No existen datos acerca de la pérdida de peso a largo plazo y es insuficiente la evidencia que apoye el uso de la efedra para mejorar el rendimiento atlético. Por el contrario, el uso de la efedra o de la efedrina más cafeína se asocia con un incremento del riesgo de aparición de síntomas adversos, psiquiátricos, del sistema nervioso simpático/parasimpático (hiperactividad), palpitaciones cardíacas y síntomas gastrointestinales.

En conclusión, los autores no encuentran suficiente evidencia que permita apoyar el uso de la efedra para disminuir el peso corporal ni para mejorar el rendimiento atlético.

Un editorial publicado en el mismo número de la revista JAMA llega a las siguientes conclusiones muy interesantes desde el punto de vista de la Salud Pública:

Si los suplementos dietéticos poseen o promueven una actividad biológica, tal como se dice en la propaganda que los acompaña, entonces deberían ser considerados como fármacos.

Si, por otro lado, la propaganda de los suplementos dietéticos asegura que éstos son seguros porque no poseen actividad biológica, o ésta es muy escasa, entonces su capacidad para causar modificaciones fisiológicas que sean la base de sus presuntas acciones beneficiosas debe ser puesta en duda, y su venta como productos para mejorar la salud debería ser prohibida.

En realidad, asegura el editorial del JAMA, los fabricantes de estos suplementos dietéticos desarrollan un doble juego: Por una parte afirman que sus productos son muy beneficiosos y, por otra, aseguran que no causan daño alguno.

Afirmar ambas cosas no tiene sentido y, además, afirmarlas sin disponer de ensayos clínicos que confirmen su eficacia y su seguridad es un fraude.

En conclusión, el editorial del JAMA afirma que es necesaria una nueva legislación para definir y regular los llamados suplementos dietéticos. Los suplementos dietéticos con actividad biológica deben ser evaluados y regulados con, al menos, el mismo grado de exigencia que los fármacos despachados sin prescripción médica o, para algunos, con las mismas exigencias que los fármacos que exigen receta médica.